Un emprendimiento que apuesta a reciclar plásticos para cuidar el medio ambiente
No siempre nuestras acciones cotidianas contribuyen con el cuidado del
medio ambiente, una práctica cada vez más imprescindible. Pero los
emprendedores Rodrigo Ferro y Lucía Araujo pensaron un dispositivo para facilitar la
tarea de reciclar plásticos de diverso tipo (PET, PVC, PP y otros) en el hogar o
en instituciones que quieran hacer "separación en origen" de los
residuos que generan.
Se trata de un "electrodoméstico" que compacta las botellas
de plástico y las convierte en escamas (pellets) y hebras, que sirven para fabricar
otros productos, por ejemplo, eco-ladrillos para construir canteros, caminos, cajas de compostaje,
casitas para mascotas y mucho más. "El dispositivo será seguro, de uso simple,
de tamaño compacto, económicamente accesible, y de diseño atractivo y moderno",
dice Ferro, un arquitecto al que se le ocurrió la idea cuando diseñaba el bajo
mesada de la cocina de su propia vivienda.
"El 30% de los residuos
hogareños son plásticos y quienes estamos
interesados en las prácticas sustentables no tenemos la posibilidad de reciclarlos
directamente ya que el proceso es complejo: seleccionar, separar, compactar
manualmente, almacenar y transportarlos a un 'punto verde' provisto por el
municipio. Mi pregunta fue: si hay electrodomésticos que lavan ropa, platos y
otras cosas, ¿por qué no crear uno que recicle por nosotros?", cuenta el
emprendedor, cuya innovación consiste en simplificar el proceso del reciclado de plástico,
ponerlo a disposición de los hogares y colaborar así a reducir la “huella
ecológica” y el volumen de desechos que los municipios deben procesar.
Actualmente,
la problemática de los residuos sólidos urbanos (RSU) es abordada por los
municipios y por empresas privadas que tienen plantas de separación y
tratamiento. "Pero algunas de estas soluciones son complejas, costosas e
ineficientes. Y los hogares no tienen la posibilidad de reciclar
por sí mismos y de hacerse responsables de sus desechos", asegura Ferro.
Si bien Ferro es el primer
emprendedor de toda su familia, recibió una fuerte cultura del estudio y del trabajo. "Mi
trabajo como arquitecto es crear, innovar y buscar las mejores soluciones para
mis clientes, y siento que puedo extender esas habilidades a otras áreas. Y
quería crear un producto, crear algo de la nada y que las personas puedan usarlo
para su vida. Dejar un legado", explica.
El equipo
de trabajo está integrado, además, por Lucía Araujo, que es ingeniera civil.
"Y sumamos a los integrantes de AETTI Hub, que nos ayudan a crecer. Fabricar un electrodoméstico
requiere conocimientos de electromecánica, diseño industrial, marketing y
muchas otras áreas. Intenté realizar las primeras maquetas teóricas pero me di
cuenta que necesitaba el apoyo y asesoramiento de un equipo multidisciplinario
para poder lograrlo", afirma Ferro, que conoció a AETTI Hub a través de
Internet y a partir de una charla con sus principales directores sintió "confianza,
seguridad y que podía llevarme una enriquecedora experiencia".
Como
primer logro, Ecohome ya obtuvo un crédito FonSoft para financiar la
fabricación del primer prototipo. "Seguiremos buscando más financiación
para no quedarnos en el camino. Estamos en una etapa conceptual, trabajando los
primeros planos y revisando los primeros diseños. Y, especialmente, resolviendo
su funcionamiento interno. Concluida esta etapa, pasaremos a la fabricación del
electrodoméstico y su patentamiento. Y en un año, me gustaría estar fabricando
las primeras mil unidades", sueña Ferro.
De su
paso por el Camino Emprendedor de AETTI Hub destaca lo interesante de compartir el proyecto con otros emprendedores y
escuchar sugerencias y críticas constructivas: "Estoy muy agradecido por
lo obtenido y el progreso logrado. Quiero seguir avanzando y sé que con AETTI Hub
tenemos muchas posibilidades de alcanzar los objetivos. Me interesaron los
cursos de oratoria y comunicación porque si uno no puede
comunicar su idea, por más espectacular y novedosa que sea, pierde. Y en los
emprendedores el aspecto comunicacional muchas veces falla. Las finanzas
también son importantes pero lo que más me gustó fue el taller de Design
Thinking, dictado por Area Clave”.
Ferro sabe que a veces las cosas no
salen como esperaba y admite que "el mundo
emprendedor es difícil en muchos aspectos, y debo estar preparado para cambiar
de estrategias. El equipo es fundamental para atravesar esos momentos".
Pero no deja de soñar: pretende que su futuro emprendimiento califique como Empresa
B. Y lo explica así: "El proyecto es, por naturaleza, de carácter social y
ambiental. Solo tenemos que hacerlo viable económicamente para que perdure y
pueda crecer. Me gustaría que, cada 10 unidades vendidas, donáramos una a
sectores que no puedan acceder económicamente. Y a largo plazo me imagino fabricando en serie y vendiendo al mundo,
y haciendo una versión XL para escuelas, instituciones públicas, edificios
residenciales y empresas. Si pensamos a gran escala, y
muchos hogares utilizan el electrodoméstico, el bien social y ambiental que
generaremos será muy positivo".
Ferro concluye diciendo que "a un
emprendedor puede faltarle dinero, clientes, infraestructura y muchos otros
elementos, pero nunca puede faltarle actitud, compromiso y un intenso deseo de
grandeza. No importa cuál sea el emprendimiento, hay que buscar ser el mejor".

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